Cannabis en el dolor asociado a cáncer

Updated: Jul 26

El dolor afecta a más del 50% de pacientes con cáncer.


El dolor, por definición, es una sensación desagradable que está relacionada a un posible daño tisular, y cuando se relaciona al cáncer se vuelve un proceso crónico, difícil de tratar, y que afecta la calidad de vida de estos pacientes.





Los mecanismos por los cuales el cáncer puede causar dolor son varios y pueden ir desde la compresión mecánica de estructuras nerviosas por el tumor, la quimioterapia y radioterapia (pueden causar inflamación y daño tisular), hasta complejos modelos inmunológicos donde se propone que las células cancerígenas secretan mediadores nociceptivos (facilitan la transmisión del dolor) que, en casos de metástasis, puede infiltrar piel, vísceras, y hueso, produciendo sensibilización e hiperalgesia (disminuye el umbral del dolor). De igual forma, es posible la formación de mediadores proinflamatorios por parte de las células tumorales que actúa aumentando la transmisión nociceptiva y la sensación dolorosa.


Entonces, en estos casos, ¿cómo actúa el cannabis?


Hay varias formas en las que el cannabis puede ayudar a los pacientes con cáncer que sufren de dolor.


Primero, el uso de cannabis puede ayudar a disminuir el uso de opioides, que son análgesicos comunes pero que tienen relacionado varios riesgos como la adicción y las sobredosis letales.


Segundo, el cannabis es un excelente analgésico. Los principales compuestos analgésicos de la planta son los cannabinoides CBD, THC y CBG.


  • El CBD puede activar a receptores serotoninérgicos 5-HTA1 (que mejoran el estado de ánimo y disminuye la activación), inhibe la enzima FAAH (que aumenta la acción del endocannabinoide anandamida) y se une al receptor TRPA1 que modula la inflamación y las vías nociceptivas.


  • El THC es un cannabinoide psicoactivo que tiene un poder analgésico diez veces más potente que el CBD. Puede aliviar el dolor directamente a través de su interacción con el receptor CB1 y disminuir el dolor asociado a la inflamación a través del receptor CB2. Además, se une a los receptores GPR18 y GPR55 que modulan la transmisión del dolor.


  • El CBG puede inhibir la recaptura del neurotransmisor GABA (que disminuye la ansiedad y la tensión muscular) y se une a los receptores TRPA1, TRPV1, y TRPV2 que están implicados en la sensibilización, el dolor, la inflamación y el efecto antitumoral del cannabis.


A través de estas interacciones los cannabinoides han demostrado aliviar el dolor, mientras promueven efectos ansiolíticos, antidepresivos y neuroprotectores.


En estos casos, se describe la administración oral y sublingual para un efecto duradero, al igual que la aplicación transdérmica de productos de cannabis, mientras que la inhalación de la planta puede ser utilizada en pacientes donde el dolor es constante y controlar mejor la dosis, y también está la vía rectal que generalmente se utiliza en aquellos pacientes que no toleran vía oral.


En conclusión, el cannabis puede ser una muy buena opción para aliviar el dolor derivado del cáncer o de su tratamiento, además, contribuye a un estado de alivio general y bienestar en estos pacientes.


Referencias:


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